Vamos que no se pierde nada pues, sigues y sigo y seguiré y seguiras y entonces, quiza algún día no muy lejano Dios quiera, sigamos.
Se va la nevada en julio, las cenizas de agosto, los regalos de diciembre y el abrazo en septiembre, se va, se va, se fué.
Nos ahorramos lo que quieras, incluso el pasado.
Chau