Los cometas que dividen el cielo son rayas de coca galácticas que nos idiotizan a todos. De pronto caemos en cuenta de que no valemos nada y que la vida, la vida es un cometa que divide el cielo en fragmentos.
Los dinosaurios fueron creados por Jim Henson en asociación con FOX Global para que los niños tengan sueños de ser arqueólogos y compren productos relacionados con las marcas que ellos venden.
Santa Clos si existe, es director de una corporación y vende seguros de vida por internet.
La homosexualidad no existe. La heterosexualidad no existe. Tenemos años cogiendo entre nosotros sin saber que somos iguales todos y que quizá estás cogiendo contigo mismo.
La religión verdadera es la de los medios electrónicos y la que te dicta Vogue.
El momento más bello de tu vida no es un ocaso en París o en Baja. Es tan cotidiano, pobre y triste como un pordiosero de voz privilegiada que canta mientras grita en el metro que va de Observatorio a Pantitlan.
Todo es modificable menos la muerte y aún en algunas muertes puedes modificar el archivo.
Los espejos son cámaras microscópicas creadas para desarrollarte inseguridades y maximizar tus defectos. Los pagó Loreal y Vichy en los 40´s.
Los bancos llevan registros de tus compras y tu cumpleaños. Saben donde vives y que comes. Saben donde cenas y que desayunas. Saben que pagas porno en los hoteles y lo cargas a la empresa. Son entes gobernadas por personajes de ficción.
La vida es una caída libre. Tú decides la velocidad pero siempre acabarás como un impacto en el suelo.
Lo único que dejarás si bien te va es una raya de coca en el cielo, un cometa humano que incendia la noche.
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lunes, 5 de septiembre de 2011
martes, 1 de diciembre de 2009
las mandarinas
Dulce como el jugo que resbala por sus mejillas al morder la mandarina ya pelada. Así de dulce es lo que me dice cuando nos sentamos en el porche a ver como los fierros del coche viejo del vecino, se oxidan todos los días.
La escucho y sonrío y en ese momento, una vaca entra a cuadro caminando lentamente y de su piel azul, vibraciones del sonido de sus pasos mueven el pasto mal cortado en el cual descansan nuestros pies.
Todos los campos verdes del mundo caben en sus ojos y de ellos soy partícipe, soy rutinaria presencia en esa puesta en escena que es La Vida de Ambos. Es ella quien me llena las sonrisas y la paz de sus dientes blancos, me catapulta en sueños de té de tila.
Caminar de su mano. Sostenerla y mirarla mientras me catafixia sus ojos por los míos. Esos son los días en los cuales, reconozco que hay alguien arriba. Alguien inteligente al hacerla, un tonto al darmela. Los días en los cuales ella vuelve con su esposo, esos días de realidad difícil, de tequila reposado, de caminos de guanajuato, ese día los maldigo a ambos.
Me robaron. Eso dije al darme cuenta de que había llegado demasiado tarde. Otra vez.
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