miércoles, 8 de septiembre de 2010

Fuego a la tarde

Era un niño pero no lo olvido, tenía como unos 8 años más o menos y ese día por la tarde, ví de cerca lo que para mi, a esa edad, era el infierno.

Estabamos jugando en la calle cuando la explosión a lo lejos interrumpió lo que hacíamos. Salió mi padre sin camiseta de la casa y nos dijo a todos los niños que había explotado la refinería cercana a mi casa, eran pocos kilómetros los que nos separaban de ahí pero estabamos emocionados con la posibilidad de que la destrucción nos alcanzara, de que tuvieramos que ser evacuados como en las películas, de que las cosas fueran divertidas.

Mi casa era de un piso y no se veía bien el fuego, los árboles tampoco nos permitían ver las llamas, sólo mi madre cargando a mi hermano menor y las vecinas comentaban lo que había pasado y la información nos llegaba a los más chicos y nosotros lo transmitíamos, todos oíamos el radio en el cofre del coche del padre de un amigo. 

Uno de los vecinos, el que tenía la casa más grande de la calle nos invitó a subir al techo a ver el fuego. Atravesamos la sala de su casa, olía a viejo y la luz casi no entraba, pasamos por una de las habitaciones y vi a una señora acostada en la cama, viendo el techo de su cuarto con la mirada perdida y un tanque de oxigeno a un lado de ella. Sigo sin borrar de mi cabeza sus ojos, creo que la mirada sigue estando en mi.

Subimos al techo a ver el fuego, rompiendo el cielo con sus flamas. El papá de un vecino le señalaba las formas que decía que tomaba el fuego. Le dijo que parecía un diablo que se iba a comer la ciudad. Yo no percibía ningun diablo, para mi era el sol que se estaba deshaciendo y tocando la tierra cerca de mi casa. El fuego de la tarde, los ojos de la señora, el sol que se deshace. La inocencia del diablo en el verano. 


viernes, 20 de agosto de 2010

Aún es viernes

Los más bellos días del mundo se llaman viernes, nadie muere en viernes, al menos nadie que me importe y si lo hacen, pues que bien porque para el sábado ya estarán en el cielo, contando estrellas y tomandose una cerveza en el filo de un "cúmulonimbus" escupiendo ocasionalmente al mar para ver como salpica el asteroide de su saliva. En el cielo sólo se escucha Galapogos de Smashing Pumpkins y los besos siempre son en slow-mo.

El amor es una película en donde las partes están editadas para siempre mostrar lo bueno, el sexo nunca es animal, es amor, es sinuosidad, cuando mucho erotismo!.

En las noches nunca falta el sonido de un tubo que lo rompe todo, de un gato que maulla y cambia de color y siempre me lo imagino negro, de suerte. elegante porque el negro siempre te hace ver más delgado y cuando pienso en el poder de una camisa negra, recuerdo a Jhonny Cash and the fucking cocaine blues, blues de blue velvet de lynch y la vida más oscura que la noche.

Aún es viernes mi alma y hoy las balas van de reversa porque los viernes, los viernes no moriré!, júrolo, si lo hago que me revivan, que me mantengan en coma hasta la 1 am del sábado  y ahí me dejen  ir.

Quiero ser la animación del niño de dreamworks en el cielo con una caña de pescar.

Quiero que el cielo siempre sea un puto viernes.


martes, 17 de agosto de 2010

mire

Sostengo en la mano el origami de un conejo.

Veo los pliegues del conejo, el cuidado en cada detalle, la figura que en mi mente detona (una reminisencia de un conejo que tuve siendo niño), el papel blanco vuelto una figura animal, un conejo muerto.

Por la ventana de mi oficina siempre veo a los trabajadores que construyen un hospital de lujo, un hospital al que ellos nunca van a poder entrar como pacientes pero que lo conocen aún mejor que el propio dueño. Porque ellos lo sufrieron, ellos parieron un hospital bajo el sol de esta ciudad. Ellos lo crearon a imagen y semejanza de un plano arquitectónico. Esta es palabra de Dios también. 

En la palabra de Dios, en los resquicios legales de su palabra, busco el permiso para hacer lo que me plazca. El Papa dijo que el cielo no es un lugar sino algo que no podemos comprender. El infierno entonces tampoco existe? Si no existe no hay castigo, si no hay castigo, no hay pecado y sin pecado no hace falta pedir perdón. Estamos todos absueltos y libres de culpa y podemos entonces todos arrojar las piedras. Amén. Esta es palabra de Dios también.

El Papa sabe que ha perdido, él ya no es Pedro en esta tierra, son tiempos difíciles para la santidad. Son tiempos difíciles para el recato pero buenos tiempos para el pecado. sodomaygomorra.com es casi una comunidad en línea, el internet es la voz de Dios y se mueve y predica por impulsos eléctricos, el diablo es un virus informático que nos condena al infierno de la incomunicación.

El conejo de origami no camina, lo fotografío y lo subo a la página de una comunidad de fabricantes de origamis. Esto es obra de Dios pienso. Hoy he creado.

Amén.




lunes, 19 de julio de 2010

Diarios de papel

-Has visto como cortan el jamón en el departamento de carnes frías? los has visto? has visto como pasa por una rueda que gira y corta velozmente...lo has visto? es una de las cosas más increíbles que he visto y ese sonido, fuck! ese sonido...es que imaginalo todo de afuera, imagina que estás secuestrado por un asesino en serie y tienes los ojos vendados y estás atado a una silla y lo único que escuchas es ese sonido, una cuchilla que gira y corta velozmente, me cagaría de miedo-.

-Tantas cosas tan fascinantemente complejas porque a que tú no sabes como carajos funciona tu computadora, como se encienden los circuitos y esas cosas, los patrones que tienen en las maquiladoras para poder producir esa camisa que traes puesta y que dices que es tu favorita, hay tanto que desconoces porque las das por hecho, como en este momento que das por hecho que te amo y que te seré fiel toda la vida pero no sabes y desconoces el hecho de que ayer mismo te engañé y me cogí a tu mejor amigo...sabes, y no lo hice porque sea una puta y te quiera lastimar antes de la boda pero quería hacerlo para sacarme algo de adentro...chistoso que sea mediante la introducción de algo pero así fue sabes, y no quiero que canceles la boda, quiero estar contigo toda la vida, te dejo la opción, si quieres irte, puedes, pero quisiera que no,porque así como te quiero es como quiero más, no me explico, es, es... no sé que carajos es y ni siquiera sé si deba de pedirte perdón por lo que hice o dejé que me hicieran pero...a la mierda, no debería decir esto por teléfono y menos dejartelo en tu contestadora pero no podía verte a los ojos, no podía, si quieres estar el día de la boda en la iglesia, ahí estaré yo. a miguel no lo invites, sería una estupidez...otra-.

-Me siento tan sin  nada sabes, ahora que estás aquí, a pesar de que te amo, me siento hoy que soy sólo un envase de cartón, soy un envase de cartón vacío, ya no hay nada y no me puedo levantar de esta alfombra, no así, con el corazón tan roto, no así, tan lastimado, tan mandado a la chingada, pero tengo que hacerlo, me dijo mi madre que todo se cura y creo que siempre hay manera de surcir el corazón, con algo, con alcohol, con alguien, con una nueva adicción, creo soy adicto al drama porque tiendo al drama y no debería quizá dejar que me vieras llorar, no hoy y menos por algo tan irrelevante como mis problemas pero juro que no puedo dejar hoy de llorar, hoy no, mañana sonreímos juntos, hoy no-.



TEXTOS FICTICIOS QUE SALEN AL VUELO MIENTRAS ESCUCHO UNA CANCIÓN DE SEAN LENNON.






lunes, 5 de julio de 2010

Cal

El agua que sale de los panteones cuando llueve, es agua de muerto. Tiene restos de cadaver, de flor y de rezos. Tiene aún la sal de las lágrimas, el sonido de una canción, tiene pedacitos de secretos que se llevaron a la tumba. 

El agua que sale de los panteones cuando llueve, no es sólo agua. Es muerte y es vida. Aún viajan velas encendidas que recorren el sistema de drenaje del panteón, porque las velas cuando se apagan, no se apagan, siguen para siempre encendidas en el recuerdo que se queda en el corazón de los que no están muertos. El agua lleva fotografías color sepia de niños que no pasaron de los 10 años y que una enfermedad, una imprudencia, un accidente, no los dejó ser. Viajan en el agua de los panteones dientes de oro, casquillos de balas de plata, plumas de gallina negra, gritos de adolescentes que interrumpen el sueño de los muertos, comidas completas del 2 de noviembre, sombras inexplicables que descansan sobre los mausoleos. 

El más pobre y el más rico del panteón son ahora una misma explosión de agua que escapa. Como queriendo vivir de nuevo. 


miércoles, 30 de junio de 2010

Su voz

Aún hay días en donde recuerdo el tono exacto de su voz.

No, no es la voz de una mujer de mi pasado, ni de mi conciencia. Es algo que me pasó y que no olvido porque representó tanto para mí, que no puedo imaginarme ahora sin el momento en que escuché su voz.

Estaba sacando al gato de la cocina; los momentos trascendentales de la vida por lo general ocurren mientras uno realiza cosas tan simples, tan humanas, tan sin chiste, como sacar el gato de la cocina; cuando escuché que una sombra me hablaba desde la copa del árbol que rompe en dos mitades exactas, mi patio.

No recuerdo el nombre del árbol, sólo sé que estaba ahí antes de que yo llegara a vivir en esa vieja casa, sólo sé que en ese momento, una voz, que nunca había escuchado, decía mi nombre.

David.

Era un murmullo, una sombra de voz la que tenía esa voz, pero al entrar en mi cerebro, no pude dejar de darle una etiqueta a esa voz, para mí, era la voz que de poder hablar, tendría el metal.
Eran dos láminas de acero inoxidable chocando entre sí a una velocidad lentísima. Era una voz que sólo así podría definirse.

David, me decía la voz, soy yo. No quieres hablar conmigo?

Le dije que no tenía nada que hablar con una sombra en lo alto de un árbol y la sombra bajó. Ví su cara, era metal puro, era la imagen de un querubin de hielo, voz de acero, cara de hielo, tuve miedo.

Quítate la máscara, le dije, él así lo hizo, debajo de esa máscara había otra, y otra, y otra. 

Puedo estar así toda la noche me dijo. Pero no tengo toda la noche. 

Entonces dime a que vienes.

Vengo a decirte que lo que ves es irrelevante, que el secreto está en lo que no ves, en el silencio está la clave y en los sueños los ladrillos de la casa que quieres construir.

Después de decir eso, se marchó del patio de mi casa. Dejándome en la memoria, las laminas de acero que tiene por voz y en la cabeza, una duda que aún persiste.


Sigo sin despertar, sigo esperando que vuelva con la otra mitad, con la luz, con las palabras justas. Quiero que vuelva y que todo tenga sentido.


viernes, 18 de junio de 2010

Escribo

Amarro palabras, siento que salen, no sé que pasa pero a veces, esa comezón de los dedos es lo que me incita a escribir, creo que tengo comezón en la punta de los dedos que sólo se quita escribiendo.

Lo hago desde los 8-9 años, no como un tipo que se diga dotado para esto, más bien como un pinche loquito que no tenía otra manera de decir, de respirar.

Escribo porque me siento bien.

Aunque cuando me siento muy muy bien, no escribo.

Tenía mucho que no escribía.

Hoy escribí.