lunes, 19 de julio de 2010

Diarios de papel

-Has visto como cortan el jamón en el departamento de carnes frías? los has visto? has visto como pasa por una rueda que gira y corta velozmente...lo has visto? es una de las cosas más increíbles que he visto y ese sonido, fuck! ese sonido...es que imaginalo todo de afuera, imagina que estás secuestrado por un asesino en serie y tienes los ojos vendados y estás atado a una silla y lo único que escuchas es ese sonido, una cuchilla que gira y corta velozmente, me cagaría de miedo-.

-Tantas cosas tan fascinantemente complejas porque a que tú no sabes como carajos funciona tu computadora, como se encienden los circuitos y esas cosas, los patrones que tienen en las maquiladoras para poder producir esa camisa que traes puesta y que dices que es tu favorita, hay tanto que desconoces porque las das por hecho, como en este momento que das por hecho que te amo y que te seré fiel toda la vida pero no sabes y desconoces el hecho de que ayer mismo te engañé y me cogí a tu mejor amigo...sabes, y no lo hice porque sea una puta y te quiera lastimar antes de la boda pero quería hacerlo para sacarme algo de adentro...chistoso que sea mediante la introducción de algo pero así fue sabes, y no quiero que canceles la boda, quiero estar contigo toda la vida, te dejo la opción, si quieres irte, puedes, pero quisiera que no,porque así como te quiero es como quiero más, no me explico, es, es... no sé que carajos es y ni siquiera sé si deba de pedirte perdón por lo que hice o dejé que me hicieran pero...a la mierda, no debería decir esto por teléfono y menos dejartelo en tu contestadora pero no podía verte a los ojos, no podía, si quieres estar el día de la boda en la iglesia, ahí estaré yo. a miguel no lo invites, sería una estupidez...otra-.

-Me siento tan sin  nada sabes, ahora que estás aquí, a pesar de que te amo, me siento hoy que soy sólo un envase de cartón, soy un envase de cartón vacío, ya no hay nada y no me puedo levantar de esta alfombra, no así, con el corazón tan roto, no así, tan lastimado, tan mandado a la chingada, pero tengo que hacerlo, me dijo mi madre que todo se cura y creo que siempre hay manera de surcir el corazón, con algo, con alcohol, con alguien, con una nueva adicción, creo soy adicto al drama porque tiendo al drama y no debería quizá dejar que me vieras llorar, no hoy y menos por algo tan irrelevante como mis problemas pero juro que no puedo dejar hoy de llorar, hoy no, mañana sonreímos juntos, hoy no-.



TEXTOS FICTICIOS QUE SALEN AL VUELO MIENTRAS ESCUCHO UNA CANCIÓN DE SEAN LENNON.






lunes, 5 de julio de 2010

Cal

El agua que sale de los panteones cuando llueve, es agua de muerto. Tiene restos de cadaver, de flor y de rezos. Tiene aún la sal de las lágrimas, el sonido de una canción, tiene pedacitos de secretos que se llevaron a la tumba. 

El agua que sale de los panteones cuando llueve, no es sólo agua. Es muerte y es vida. Aún viajan velas encendidas que recorren el sistema de drenaje del panteón, porque las velas cuando se apagan, no se apagan, siguen para siempre encendidas en el recuerdo que se queda en el corazón de los que no están muertos. El agua lleva fotografías color sepia de niños que no pasaron de los 10 años y que una enfermedad, una imprudencia, un accidente, no los dejó ser. Viajan en el agua de los panteones dientes de oro, casquillos de balas de plata, plumas de gallina negra, gritos de adolescentes que interrumpen el sueño de los muertos, comidas completas del 2 de noviembre, sombras inexplicables que descansan sobre los mausoleos. 

El más pobre y el más rico del panteón son ahora una misma explosión de agua que escapa. Como queriendo vivir de nuevo. 


miércoles, 30 de junio de 2010

Su voz

Aún hay días en donde recuerdo el tono exacto de su voz.

No, no es la voz de una mujer de mi pasado, ni de mi conciencia. Es algo que me pasó y que no olvido porque representó tanto para mí, que no puedo imaginarme ahora sin el momento en que escuché su voz.

Estaba sacando al gato de la cocina; los momentos trascendentales de la vida por lo general ocurren mientras uno realiza cosas tan simples, tan humanas, tan sin chiste, como sacar el gato de la cocina; cuando escuché que una sombra me hablaba desde la copa del árbol que rompe en dos mitades exactas, mi patio.

No recuerdo el nombre del árbol, sólo sé que estaba ahí antes de que yo llegara a vivir en esa vieja casa, sólo sé que en ese momento, una voz, que nunca había escuchado, decía mi nombre.

David.

Era un murmullo, una sombra de voz la que tenía esa voz, pero al entrar en mi cerebro, no pude dejar de darle una etiqueta a esa voz, para mí, era la voz que de poder hablar, tendría el metal.
Eran dos láminas de acero inoxidable chocando entre sí a una velocidad lentísima. Era una voz que sólo así podría definirse.

David, me decía la voz, soy yo. No quieres hablar conmigo?

Le dije que no tenía nada que hablar con una sombra en lo alto de un árbol y la sombra bajó. Ví su cara, era metal puro, era la imagen de un querubin de hielo, voz de acero, cara de hielo, tuve miedo.

Quítate la máscara, le dije, él así lo hizo, debajo de esa máscara había otra, y otra, y otra. 

Puedo estar así toda la noche me dijo. Pero no tengo toda la noche. 

Entonces dime a que vienes.

Vengo a decirte que lo que ves es irrelevante, que el secreto está en lo que no ves, en el silencio está la clave y en los sueños los ladrillos de la casa que quieres construir.

Después de decir eso, se marchó del patio de mi casa. Dejándome en la memoria, las laminas de acero que tiene por voz y en la cabeza, una duda que aún persiste.


Sigo sin despertar, sigo esperando que vuelva con la otra mitad, con la luz, con las palabras justas. Quiero que vuelva y que todo tenga sentido.


viernes, 18 de junio de 2010

Escribo

Amarro palabras, siento que salen, no sé que pasa pero a veces, esa comezón de los dedos es lo que me incita a escribir, creo que tengo comezón en la punta de los dedos que sólo se quita escribiendo.

Lo hago desde los 8-9 años, no como un tipo que se diga dotado para esto, más bien como un pinche loquito que no tenía otra manera de decir, de respirar.

Escribo porque me siento bien.

Aunque cuando me siento muy muy bien, no escribo.

Tenía mucho que no escribía.

Hoy escribí.


lunes, 31 de mayo de 2010

Cenizas

Caen del cielo como copos de nieve. De una nieve cálida y que ensucia lo que toca. Que deja un rastro en la calle, como de tiza.

Camino a la azotea de mi casa y tomo con las manos fragmentos de esa nieve que no enfría, leo en ese pequeño "copo", una historia de amor entera en dos palabras. "Lo siento" dice y yo, en verdad lo siento.

Porque a lo lejos se distingue el origen de todo, es un incendio  que se ha desatado en la montaña, en el aire, el calor se confunde con el olor de las flores quemadas. Es rasposo, es una comezón que empieza en la nariz y termina en el corazón, es el incendio del amor que se acaba, que arde en la montaña.

Y yo me encuentro de nuevo sentado en las baldosas de una avenida en Barcelona, escuchando y viendo los fuegos artificiales, el espectaculo que se desata en el cielo, tan distinto a este nuevo show enmarcado también por el fuego.

Y soy el mismo y soy distinto, porque ahora no sonrio. Nadie puede sonreír cuando a lo lejos se queman la esperanza y el recuerdo. Palabras que se van, "te quieros" que hierven en el cielo y se condensan y quizá caigan como una lluvia de "perdonames" (si es que esa palabra llegase a existir), decenas de flores, de fotografías, de recortes, de planes, de sueños. 

Pobre del hombre que reniega y que quema su pasado. 
Pero más pobre es el hombre que vive con ese pasado.

De las cenizas del amor quemado, un fénix de promesas arde.




lunes, 17 de mayo de 2010

Contar ovejas

Todos los lunes, sin falta, analizo las posibilidades que tengo, escribo en una hoja de papel la serie de serias desiciones que debería tomar, hacia donde giraría mi vida si me decidiera a algunas cosas, hacia donde giraria si no me decidiera. 

Son miles de hojas de papel llenas de desiciones. Si me hubiera aplicado a reunirlas todas, podría, sin duda, armar un libro de esos de aventuras que te decían "si quieres que el protagonista abra la puerta del calabozo, vaya a la página 234, si quiere que monte el dragón, vaya a las 456".
Un libro de desventuras más bien.

Los lunes son de planeación. De reporte de daños. De modificación de patrones. De toma de desiciones. De junta directiva de mi cerebro. De analisis de competencia. De visión a 5 años. De reestructuración de la planilla directiva. De pensar.

Hoy es lunes y la hoja de papel está más blanca que nunca.

Izquierda o derecha? 


lunes, 10 de mayo de 2010

El cielo

Siempre le he tenido miedo a la idea de perder a la gente que quiero. Pero de un tiempo a acá me he refugiado en la idea de que nos volveremos a ver así que estar sin ellos, un par de años o quince, no se compara a estar toda la eternidad juntos, es sólo un pequeño momento en el espacio.

Pero después pensé...al llegar al cielo estarán todos? llegaré al cielo? y de hacerlo...reconoceré a mi gente?

Porque creo que todos mis abuelos al morir y estar allá arriba, deberán estar en la etapa de su vida que más disfrutaron y no creo que haya sido la vejez, no tendría sentido o al menos yo no lo haría, yo creo renacería en el cielo a esta edad, porque ahora me siento bien.

Y de ser así, como no los conocí jovenes y el cielo debe ser tan grande, encontrarlos debe ser imposible. Entonces mi cielo puede ser un infierno, desesperante, solitario, una busqueda eterna como eterno es el cielo.

Me dijeron que al llegar uno no recuerda nada, lo cual también torna todo en un infierno porque que clase de cielo es ese en donde no eres quien eres y te vuelves un amnesico que camina como loco por pasillos (en mi cielo hay pasillos) y cuartos llenos de gente que se empieza a conocer. 

No lo sé, pero que feo cielo sería ese en el cual no soy yo el que está ahí pero si soy yo. Eso significa que todo lo que hice en vida no tuvo una repercusión porque no contó y ahora, como si fuera un envase vacío de leche arrastrado por un vendabal, naufrágo en el cielo del desconocimiento.

Afortunadamente, me dijeron que el cielo, como santa clos, no existe.