Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de febrero de 2009

polifónico

-Libro de la selva, comete al bebé-

el niño sostenia en sus manos las historias de mowgli y con la inocencia y el odio que sólo un niño puede sentir, invitaba a Bagheera, a Sher-Kan o a Baloo a comerse al hermanito recien nacido, a la competencia recien llegada a la casa.

Los niños son inocentes hasta cuando odian, en su odio de niño no hay odio en si, solo una confusion que se genera en sus cabezas y que les impide empezar a amar, al menos temporalmente, afortunadamente para el niño, el libro de la selva no se comió al bebé.

El odio de los adultos es diferente, es una mezcla de impotencia, -te odio porque no me amas-le dijo, la impotencia hablando y saliendo como serpiente por su boca, rogando el amor, pidiendo a gritos el amor, recibiendo un tiro de gracia de amor. En la ausencia del amor se gesta el odio, como la oscuridad es la ausencia de la luz solamente, el odio es oscuridad, la oscuridad es odio.

Pero el odio es sano también, una persona compuesta solamente de amor es una inyección de glucosa que genera diabetes en el depositario de su amor y la diabetes mata. El exceso de luz también enceguece a las personas, les quema la retina y los hace proclives a caer al vacío al no mirar donde están pisando. El amor es estar ciego.

Después de haber sentido el amor y el odio, la vida ya no es la misma, uno deja de ser virgen de sentimientos y empieza a crecer y a cada vez, amar y odiar más, como una espiral ascendente que atraviesa el cielo y llega al sol en donde explota en cientos de pedazos el corazón y todo se dispersa como una nube de radiación sobre el desierto de la soledad. Porque la soledad, si reflexionamos un poco, es la consecuencia del odio y el amor, es el camino de la sobredosis de estos factores, es el destino, la palabra fin.









viernes, 13 de febrero de 2009

amor

Si Dios es amor y el amor es sólo sexo, Dios es sólo sexo.

Si Dios es amor y el amor es una reacción quimica, Dios es una reacción quimica.

Si Dios es amor y el amor son mariposas en el estomago, Dios es mariposas en el estomago.

Si Dios es amor y el amor es lo que ves en los ojos de alguien, Dios es lo que ves en los ojos de alguien.

Si Dios es amor y el amor es una lata llena de gusanos de juguete, Dios es una lata llena de gusanos de juguete.

Si Dios es amor y el amor es el final de una pelicula, Dios es el final de una pelicula.

Si Dios es amor y el amor es hacer lo que te gusta, Dios es hacer lo que nos gusta.

Si Dios es amor y el amor eres tú, tú eres Dios.

Si Dios es amor y el amor soy yo, yo soy Dios.

Si Dios es amor y el amor no existe, Dios no existe.


viernes, 26 de diciembre de 2008

fuego

El amor y el desamor estaban sentados en el sillón de una cafetería y compartían ambos, un pedazo de pastel de zanahoria, con nueces, sin fresas.

El amor pensaba que él, era el principal motor creativo de los poetas, los compositores, los escritores, los artistas, porque el amor era lo más bello, el sentimiento más puro, la musa que todos buscan, la cafeína que despierta una vida.

El desamor opinaba lo contrario, el creía que en la desolación y el abandono, en el desierto del corazón y en las heridas de los insultos de los ex amores, se encontraba la piedra filosofal de la creatividad.

Un hombre de lo más común se dió cuenta de la discusión, se acerco a ellos y solemnemente les dijo: Ambos tienen la razón, porque ambos detonan, ambos construyen, ambos son eso que nos mueve.

El amor lo miró a los ojos, enternecido y le dijo con la voz quebrada: Tú que sabes del amor si eres sólo un hombre.

El desamor conmovido se levantó del sillón y abrazando amistosamente al hombre le dijo: Tú que sabes del desamor si eres sólo un hombre.

El hombre, despertando de un sueño, con la conmoción cerebral que provoca el saber la verdad, miró a los dos y pensó para si, que del amor y el desamor, el hombre no sabe nada.