viernes, 30 de octubre de 2009

honestidad

Hoy me dijeron algo de ti...

No supe como interpretarlo sólo te doy un adiós a la distancia.

Porque si de algo puedo presumir es que siempre fui honesto, si de algo puedo presumir es que cuando estaba contigo no estaba con nadie mas.

Porque hoy me di cuenta de que los hombres quieren más, porque cuando quieren renuncian a tanto, mucho más que las mujeres, porque se quitan capas, estigmas, limitaciones y reglas que la masculinidad conlleva, uno no es familiar al amor y de repente se enamora y todo tiene sentido y el te quiero fluye natural.

La honestidad, sólo pido eso.

Los platos de segunda mesa como yo, los encuentras casi gratis.

Creo me merecia algo más.

jueves, 29 de octubre de 2009

disfraz

Uno de los recuerdos de la desolación y la tristeza más culeros que conozco y que tomo como referencia cuando quiero sentirme triste y desolado, sucedió por estas fechas hace como 7 años.

Ibamos, El chavo del ocho, dos luchadores, un hombre con una bolsa de plastico en la cabeza y El Preguuuuuntame caon, de Eugenio Derbez, no sé como se llama el personaje la verdad pero ibamos todos en el coche conducido por el Chavo del 8.

Nos fuimos a una avenida en donde la gente sale disfrazada y comienzas a platicar con los demás y todo divertido y en buen pedo...y el Preguuuuntame tenía una morrita que le interesaba bien, de hecho el nos iba diciendo que le gustaba bien y que si se podía, andaría con ella a la brevedad.

Le marcó a su celular y ella no le contestó.

Él propuso que fueramos a verla y que nos viera disfrazados, nosotros, medio borrachos dijimos, VA.


Llegamos y cada quien en su personaje avanzando por la calle, cuando llegamos a la puerta de su casa, la alcanzamos a ver, vestida como una sexy vampiresa...acompañada por un pirata.

Nadie dijo nada. El chavo del 8 deseó no haber salido nunca del barril, los luchadores sintieron un dolor solidario más grande que cualquier llave y el hombre de la bolsa de plastico en la cabeza se sintió aliviado de que no le vieran el rostro de sorpresa y tristeza que acababa de reflejar.

El personaje de Derbéz, dejó de mover la panza, se quitó la gorrita y no dijo nada. Ella lo miró, el pirata entendió y se metió a su coche después de decirle que la esperaba en el mismo.

Mi amigo, con toda la dignidad que alguien disfrazado ridiculamente  podría tener, sonrió, le movió la panza por última vez y le dijo adiós con la mano. Ella lo había perdido para siempre.

Nos subimos al coche y nos fuimos de ahí.


martes, 27 de octubre de 2009

no me lees

yo se que no me lees, nunca lo has hecho a pesar de que te he dedicado muchos textos, muchas noches de escribir y tú nunca me has leído...no te interesa hacerlo, no sabes descifrarme aquí en donde soy más vulnerable y por eso ahora he dejado de pensar en el futuro.

le digo adiós a los caminos que ibamos a recorrer, a las noches que ibamos a pasar, a las tardes viendo tv, a las pláticas interminables en la azotea, a los cafés de madrugada, a los besos bajo la lluvia, a los te quieros, a los te odio, a las caricias y a los instantes que, como fotografía, me iba guardar para siempre en las retinas.

Le digo adiós a todo eso y a ti porque no tienes ni eres, porque no fuiste y lo que es peor y más triste, no serás...y yo le daré vuelta a la pagina...no, la arranco de tajo y la tiro por la ventana y espero que se la lleve el viento y que el mismo viento le quité el color a las letras que dibujé y que llevaban el aroma de tus besos, el calor de tus ojos y el latido que me provocabas cuando me veías.

le digo adiós a la esperanza

domingo, 25 de octubre de 2009

por última vez

Tengo un grave problema, me da miedo que se acaben las cosas, que no vuelvan a pasar, que no tenga la oportunidad de ver algo, de probar algo, de sentir algo por última vez.

Es casi una enfermedad, es una necesidad que me hizo conducir como desesperado para llegar a la clínica en donde iban a operarle la nariz a mi hermana menor y poder despedirme con un beso de esa nariz que amo tanto como la amo a ella y que a partir del viernes amaré a su nueva como amé a la anterior.

No podía dejar de ver por la ventana del avión el aeropuerto de Londres, por ese miedo a las ultimas veces, a la última vez que iba a ver Heatrhow quizá en mi vida.
La última vez que ví con vida a mi abuela, la última vez que la ví a ella pasar la aduana, la última vez que la ví a ella cruzar la puerta de su casa para no abrirmela a mi nunca más, la última vez que vi el cielo de monclova, la última vez que sentí el aire de Girona, la última vez que nos dijimos que nos queríamos.

Las últimas veces me dan tanto conflicto que me asusta y lo que es peor, no me dejan  disfrutar de las primeras veces, esas que a mi me han dejado de emocionar porque ni el mundo ni el amor son nuevos ni únicos, porque las primeras veces anteceden a las segundas y a las terceras, porque las primeras veces carecen de la nostalgia de la Edición Limitada, del Producto Temporal, del Sólo esta Navidad, las primeras veces son únicas es cierto, pero las últimas...las últimas son el adiós.


jueves, 22 de octubre de 2009

anoche

No te diste cuenta pero antes de salir de tu casa me puse un poco de tu perfume.

Me fui conduciendo a casa y en cada semaforo lo aspiraba y pensaba que estabas ahí y estupidamente le platicaba las cosas del día, lo que no te dije, lo que oculto y que me averguenza y no te digo porque no lo entenderías.

Y fue tu perfume, tu olor, el que me dió el perdón de mis fallas y me dijo tranquilamente.."mira aquí no pasa nada"

Tu vuelo y tú se fueron de la ciudad y yo me quedé aún con muchas cosas que no te dije, amarradas a las paredes interiores de mis costillas, multiplicadas como germenes en la garganta, dos toneladas de pendejadas que hice y no te confesé pero que sé que ni aunque tuvieras el corazón más bueno del mundo podrías perdonar.

Y me fui cobardemente a un centro comercial a buscar tu perfume.

Cítricos...no...flores....no...té verde con almizcle y seda china...no...mandarinas uruguayas con aloe...no....Papel multicolor y bambú tostado...no...

Va a ser un poquito más difícil de lo que pensé conseguir el perdón de tu olor una vez más.



lunes, 19 de octubre de 2009

pero...

Contrario a lo que piensas, tu silencio no convierte en paz estos días, no transforma en hojas nuevas las que ya cayeron, no me devuelve el sueño perdido ni las esperanzas que se fueron.

No saber de ti me ha convertido en una duda la vida, porque ahora no sé que carajos haces, en donde, ni con quien...y eso desde acá me hace pensar las cosas.

Siempre he sido lento y tonto para algunas cosas, quererte fue una de ellas y quizá, mi más grande error. Nunca supe manejarlo, eras una lata de coca cola agitada, metro y medio de furia, una explosión en Mojave, un accidente de coches, un deja vu de un deja vu.

Te regalo dos instantes que vivimos juntos, los más importantes, recuerdalos, vivelos de nuevo.
Ahora prendeles fuego y diles adiós. Porque los que fueron ese día, no son los mismos que son ahora.



jueves, 15 de octubre de 2009

paredes

Es todo menos lo que crees- así me dijo el señor que me lo vendió afuera del metro y me dejé llevar por la emoción de por fin tenerlo en mis manos, aún sin siquiera saber como carajos manejarla.

Llegué a casa y lo puse en la televisión, una de esas nuevas tarjetas informáticas de plástico biodegradable que al tacto, comienza una secuencia de números e imagenes que se proyectan en las paredes de la casa. Simple, tecnología y nada más.

Por accidente y por estúpido, no revisé el contenido de dicha tarjeta y en vez de un diagrama computarizado de secuencias de baile (salsa, tango, banda) porque, debo de decirlo, soy terrible para bailar, y la sola idea de intentar pedirle a una mujer que me acompañe al centro de la pista y que no se ría de mi incapacidad, me llena de miedo, pero volviendo al tema, no había tal secuencia de baile, no, nada cercano a eso, a menos de que por secuencia de baile uno tome pornografía dura, asesinatos de ballenas, capoeira, la segunda guerra mundial y un par de siameses tomando el té desnudos.

Era en verdad extraño el video y lo peor es que, dadas las condiciones de la proyección, dichas imagenes eran de tamaño real en la pared de mi sala, afortunadamente vivo solo y nadie pudo ver lo que puse por error. 

Tenía razón el anciano afuera del metro, es todo menos lo que crees.

Saqué la tarjeta del televisor y me fuí a acostar. Guardé la tarjeta en la mesita que tengo junto a mi cama en donde tengo dos libros electrónicos a medio leer y jeringas con agua por si me da sed a media noche. 

Al despertar, las paredes de mi casa estaban  manchadas, las imagenes que había visto la noche anterior estaban grabadas a fuego sobre mis paredes y yo no tenía idea de como quitarlas...has visto siameses desnudos tomando el té? no? es terrible, es como...no es natural pues y fui al patio por unas tabletas de jabón y un químico antimanchas. Nada funciono y el bailarín de capoeira seguía balanceandose junto a mi sillón. Estático. Inútil. Como yo cuando bailo.

Odio la tecnología y lo que eso conlleva. Porqué la única manera en la que puedo conseguir algo es fingiendo y mintiendo y siendo y no siendo desde mi monitor? creo tengo tres años sin salir con alguien, bueno...fisicamente, contará como salida la vez que llevé a una chica del trabajo a hacerse unos analisis? claro que ella muy apenas recuerda mi nombre...sólo fue un favor de colegas pero vamos..que le rocé la mano cuando ella iba a entrar al consultorio...lo malo es que cuando salió me di cuenta de que le habían aceptado su solicitud para cambiar de sexo y a partir de un mes ya no sería Martha sino Marte, el dios de la guerra, como la pinche segunda guerra que no se va de mi techo por más que le tiro cosas, vamos vete carajo.

Pensándolo....mmmm podré decir que soy uno de esos artistas interesantes que hacen cosas raras y que se perforan los pezones con ganchos...ouch, no no creo, eso no es lo mío, lo mío es el romance, el alimentar el fuego del amor, el caer prendado de una chica y callar este amor sosegado, cruel y malcorrespondido y bla bla bla esas mamadas que a las mujeres les gustan...


no sé...el viejo del metro me hizo perder dinero y unas paredes que me gustaban.